Villa Cabello nace y crece en comunidad y solidaridad
Bajo el lema «Villa Cabello nace y crece en comunidad y solidaridad», el pasado 13 de mayo la comunidad se vistió de fiesta para conmemorar el 53° aniversario del proyecto fundacional del Padre Juan Markievicz SVD. Fue una jornada intensa, vivida a pleno, donde la fe, el recuerdo de los orígenes y la alegría de los más pequeños fueron los grandes protagonistas.

El inicio de la acción de gracias en el altar
La mañana comenzó temprano en la Parroquia Inmaculado Corazón de María. A las 08:30 hs, las campanas llamaron a la primera Misa de Acción de Gracias, una celebración de profunda comunión que fue concelebrada por los Padres Gilberto, Mario, Cristóbal y Héctor. Poco después, a las 10:30 hs, el templo volvió a cobijar a los fieles en una segunda celebración eucarística presida por el Padre Mario Selvan y el Padre Cristóbal, consolidando el espíritu de gratitud de toda la comunidad educativa y vecinal en este nuevo aniversario.
Tarde de juegos, chocolate y sonrisas
A las 16:00 hs, el foco de la celebración se trasladó a la Guardería Nuestra Señora de Schonstatt, donde se vivió la «Merienda Solidaria». Allí, alrededor de 50 niños disfrutaron de una tarde inolvidable llena de juegos, diversión, regalos y un delicioso chocolate caliente.
Este hermoso gesto fue el fruto del trabajo articulado y el aporte generoso de los directivos y docentes del Instituto Santa María de las Misiones, el Instituto Inmaculado Corazón de María y el CFP Padre Juan Markievicz. Además, los niños y educadores recibieron con gran alegría la visita de los Padres Mario y Héctor, quienes compartieron de cerca este momento de recreación.

Luz, procesión y el broche de oro espiritual
Al caer la tarde, coincidiendo con el día de la Virgen de Fátima, la emoción se mudó a las calles. A las 18:30 hs, una multitud se concentró en la Ermita de Fátima para iniciar la tradicional procesión con velas. Con el andar guiado por el Padre Mario, el Padre Héctor y la comunidad, la caminata iluminó el trayecto hacia el Templo Parroquial en un clima de profunda oración, recordando de manera especial el pedido de la Virgen a los niños, un llamado que hoy sigue resonando en los corazones de todos los presentes.
Finalmente, a las 19:30 hs, la jornada cerró con la Misa Solemne. Con el templo colmado, los «hijos de Dios agradecidos» elevaron sus oraciones para bendecir la gran inspiración que el Padre Juan Markievicz dejó como legado. Una obra que nació en la fe, y que 53 años después, demuestra que sigue creciendo y desarrollándose con la misma fuerza del primer día.
